El Coaching Ejecutivo y las nuevas Generaciones

(Primera Parte)

Se habla mucho de que la nueva generación de profesionales, los “millennials”, tiene actitudes en relación al trabajo que la distinguen de otras generaciones. Que los millennials exigen de sus jefes un trato y un estilo de liderazgo diferente. Que su forma de comunicarse e interactuar es muy influenciada por su uso de la tecnología y de las redes sociales.


Y si eso no fuera poco - ya hay una nueva generación en línea de despegue: la generación “Z”.

 

En este artículo voy a investigar tanto las diferencias como los puntos comunes entre generaciones para fomentar el entendimiento y la comunicación intergeneracional, específicamente en el contexto del coaching ejecutivo.


Pero ojo: en el camino voy a romper varios estereotipos y seguramente voy a decepcionar a los que esperan soluciones simplistas a cuestiones complejas. Entonces, sigue leyendo bajo tu propio riesgo... ¡de cambiar de opinión!

Andreas Schoetz / Director de Investigación Charter Chapter México ICF

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¿Cuál es el origen de pensar en generaciones como “baby-boomers”, “generación X”, “millennials” (generación Y), y “generación Z”?

El modo moderno de pensar en generaciones tiene su origen en los años 20 del siglo pasado. Por vez primera se habló de una generación en el sentido de personas que comparten una serie de experiencias formativas que los distinguen. Fue la escritora estadounidense Gertrude Stein que acuño el término “generación perdida” para personas nacidas entre 1880 y 1900. Stein se refirió a la generación de jóvenes autores - como Ernest Hemingway y F. Scott Fitzgerald - que vivieron la cruel experiencia de la primera guerra mundial. Ese término fue luego usado más allá del mundo literario para toda una generación.


El sociólogo alemán Karl Mannheim – en su artículo “El Problema de las Generaciones” de 1928 - siguió a esa línea y definió una generación como un grupo de personas marcadas durante el resto de su vida por los mismos acontecimientos históricos, como por ejemplo una guerra mundial. Antes de Stein y Mannheim se había entendido generaciones simplemente en un sentido biológico o familiar, como un ciclo regular de alrededor de 25 a 30 años: desde el nacimiento de una persona hasta que tenga sus propios hijos.


Hoy en día, casi 100 años después, ya nos es muy natural “pensar en generaciones” y considerar a los miembros de una generación como personas que tienen actitudes y valores en común. Esas generaciones se definen por plazos bastante cortos – apenas 15 años - lo que corresponde a los cambios tecnológicos y sociales más acelerados en los últimos 60 años.


Por ejemplo, se llama a las personas nacidas entre 1946 y 1964, “baby-boomers”, luego a los que nacieron entre 1965 y 1979 “generación X”, a los de 1980 a 1994 “millennials”, y a las personas nacidas a partir de 1995 ya se están bautizando como “generación Z”. De hecho, hay diferentes definiciones de las generaciones, pero se trata de diferencias de 2 o 3 años y no son de mayor importancia para nuestros fines.

“El modo moderno de pensar en generaciones tiene su origen en los años 20 del siglo pasado. Por vez primera se habló de una generación en el sentido de personas que comparten una serie de experiencias formativas que los distinguen...
...lamentablemente fue la Generación Perdida de los que (sobre-) vivieron la primera guerra mundial.”

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Los millennials: el fenómeno de la época

El nombre “generación X” para la generación nacida entre los años 60 hasta finales de los años 70 fue popularizado por el escritor canadiense Douglas Coupland con su homónima novela de 1991. En su momento, la discusión sobre la “generación X” básicamente se limitó a la cultura popular y a América de Norte - por ejemplo en el contexto del estilo de música “grunge”. Ya en la segunda mitad de los años 90 prácticamente no se habló de esa generación supuestamente escéptica, individualista y autosuficiente. A la generación X y sus antecesores, los “baby boomers” hoy sólo se menciona para contrastarlos con los “millennials”. Es que el foco de atención son claramente los millennials. Con ellos el concepto generacional se convirtió en un asunto ampliamente discutido en la sociedad – y a nivel global. Como lo dice muy bien la española Macarena Lanzas en un reciente artículo de El Mundo, esa generación es el “fenómeno sociológico de la época”.

“Con los millennials el concepto generacional se convirtió en un asunto ampliamente discutido en la sociedad, esa generación es el fenómeno de la época.”

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Un nuevo modelo de negocio: declararse experto en millennials

Los culpables fueron dos autores estadounidenses: William Strauss (1947 – 2007) y Neil Howe (*1951). Strauss y Howe son reconocidos por nombrar a los millennials por primera vez en una publicación de 1991. La describieron como la generación que había nacido alrededor de 1980 y finalizaría la educación secundaria en el año 2000, es decir en el nuevo milenio y por ello Strauss y Howe la nombraron como la generación de los “millennials”.

 

Para Strauss y Howe, los millennials fueron la nueva “generación más grandiosa”, es decir, la comparaban con la generación de estadounidenses que había ganado la segunda guerra mundial con sacrificios extraordinarios. Así que esos dos autores tenían muy grandes expectativas frente a esa nueva generación. Los retrataron como responsables, orientados al grupo, y como anti-individualistas. Sin embargo, Strauss y Howe nunca presentaron datos empíricos o investigación científica alguna para respaldar sus hipótesis.

 

Desde los años 90 Strauss y Howe escribieron un gran número de artículos y libros sobre su teoría de las generaciones y en particular sobre los millennials. Con ello inspiraron a un sinfín de otros autores, psicólogos, sociólogos, investigadores, consultores, ensayistas, blogueros, y cualquiera que se sienta llamado a opinar sobre el tema.

 

Pronto, empresas de consultoría como PriceWaterhouseCooper y Deloitte, se dieron cuenta de que se puede ganar bastante bien explicando a los empleadores y departamentos de recursos humanos cómo entender a esos bichos raros de la generación millennial. Claro está que Strauss y Howe también fundaron su consultoría para participar en este negocio millennial.

“Pronto, empresas de consultoría se dieron cuenta de que se puede ganar bastante bien explicando a los empleadores y departamentos de recursos humanos cómo entender a esos bichos raros de la generación millennial.”

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¿Coachear al millennial es cochear al narcisista? Rompiendo el más importante y más tóxico estereotipo sobre millennials

Uno de los grandes desafíos del coaching lo presentan los narcisistas, aquellas personas que están principalmente interesados en sí mismas, a expensas de los demás. Se trata de personas arrogantes, dominantes y egoístas que carecen de empatía y compasión.

 

Para un exitoso proceso de coaching se necesita un coachee motivado para cambiar y con la habilidad y disposición de reflexión – aptitudes poco desarrolladas en personas con tendencias narcisistas.

 

Desde principios de la década de 2000 la psicóloga e investigadora estadounidense, Jean Twenge (*1971) de la Universidad de San Diego State University ha publicado un gran número de artículos en los que habló de un aumento significativo en las medidas de narcicismo en la generación de los millennials. También a través de su libro de 2006 “Generation Me”, es decir “Generación Yo”, difundió estos resultados. Los estudios empíricos de Twenge y sus colegas se popularizaron rápidamente y en mayo 2013 el muy leído Time Magazine de Estados Unidos llevó a los millennials a su portada con el título: “La Generación Yo Yo Yo” (llevando el narcisismo de los millennials a su triple potencia).

 

Podemos entonces asociar la percepción del narcicismo de los millennials muy claramente a las publicaciones de un grupo reducido de universitarios, de hecho hasta a una sola investigadora muy influyente: Jean Twenge.

“Pronto, empresas de consultoría se dieron cuenta de que se puede ganar bastante bien explicando a los empleadores y departamentos de recursos humanos cómo entender a esos bichos raros de la generación millennial.”

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Twenge tiene también identificada la razón principal por la que los jóvenes de hoy son más narcisistas que los anteriores. Según Twenge, los jóvenes de hoy son más narcisistas porque crecieron en una cultura obsesionada con el ego que valora lo promoción de la autoestima incluso a costa de logros reales. Twenge habla de una educación "centrada en el niño" con prácticas de crianza y programas escolares que promueven la autoestima en lugar de aprender. Otra influencia que menciona la autora es el entorno socioeconómico: el período de prosperidad económica anterior a la recesión de 2008 que fomentó el desarrollo del narcisismo.

“La investigadora Jean Twenge publicó un estudio con el título  ́la epidemia del narcicismo ́ sobre los millennials y los bautizó la  ́generación yo ́."

Abajo vemos los resultados de un meta-análisis que publicó Jean Twenge en 2008 con su colega Keith Campbell de la Universidad de Georgia con el polémico título “La epidemia del narcicismo”. Twenge y Campbell revisaron 85 estudios con más de 16,000 estudiantes estadounidenses que se habían realizado entre 1979 y 2006. Twenge y Campbell comparaban los resultados de los estudiantes en un test de narcicismo - el “Narcisisstic Personality Inventory o NPI - a lo largo de los años y encontraron que las nuevas generaciones de estudiantes se estaban volviendo más narcisistas desde la década de los 80 hasta alrededor de 2006.


Abajo vemos los gráficos del trabajo de Twenge y su colega. El primer gráfico nos enseña el promedio de resultados en la escala NPI de narcicismo en los 85 estudios incluidos en el meta-análisis (los puntos arriba y debajo de la línea). La línea de tendencia está inclinada hacia arriba. A la vez vemos que no es una correlación perfecta. La tendencia que Twenge menciona es una aproximación estadística con un cierto intervalo de confianza.


Además, el cambio del promedio de los resultados en el NPI no es tan pronunciado: Hablamos de un aumento de 15.6 a 17.3 de un máximo de 40 (!) puntos. Es decir, los millennials tienden a responder a menos de 2 de los 40 pares de enunciados del NPI de una forma más “narcisista”. Aunque este resultado sea estadísticamente significativo, en términos absolutos el incremento es bajo. De hecho, la forma de graficar de Twenge es algo engañoso: para hacer parecer el incremento más alto, cortó el eje vertical.

Si no cortamos el eje vertical como Twenge y sus colegas, la tendencia se ve mucho menos dramática:

También conviene conocer el NPI, la herramienta que Twenge usó para detectar las tendencias narcisistas: esta prueba consiste en pares de enunciados. La persona que toma el test tiene que decidirse con cual enunciado se identifica más. Recomiendo tomar el test en la versión online sin costo:


https://openpsychometrics.org/tests/NPI/1.php


En el NPI las respuestas positivas a los enunciados se acumulan hasta un valor máximo de 40. Hay que tomar en cuenta que una persona con un resultado bajo en el NPI será una persona con un problema de autoestima. Un cierto narcicismo es sano y parte de una personalidad normal. Entonces, un promedio en esta prueba que parece ir de 16 hacia 17 no debería alarmarnos demasiado. Por lo menos, si no queremos salir en las noticias con mensajes apocalípticos.


Además y mucho más importante, los resultados de Twenge fueron retados por varios de sus colegas. Por ejemplo por Kali Trzesniewski de UC Davis que con sus colegas en 2008 analizó encuestas de casi 27,000 estudiantes en tres campus de la Universidad de California. Los resultados indicaron que no hubo cambios entre generaciones en lo que se refiere al narcisismo. Afirmaron que su análisis utilizó una mejor técnica estadística y encuestados menos sesgados que Twenge et al.

“Otros investigadores con una base de datos inclusive más amplia, llegaron a la conclusión de que no hubo cambios entre generaciones en lo que se refiere al narcicismo.”

Últimamente, un grupo de investigadores de Alemania y Estados Unidos liderado por Eunike Wetzel, investigador de la universidad de Constanza encontraron en 2017 que el narcicismo de hecho bajó continuamente en los estudiantes de tres universidades estadounidenses entre 1992 y 2015. Los científicos analizaron cohortes de un total de 25,000 estudiantes bastante más grande que la muestra original de Twenge y a la altura de Trzesniewski.

“En 2017, un equipo de científicos de Alemania y Estados Unidos pudo comprobar que el narcicismo bajó continuamente entre 1992 y 2015.”

¿Por qué elaboré tanto sobre el tema del narcicismo y los millennials? Porque pensar en estereotipos puede ser fatal para un coach. No juzgar es la base de todo el proceso y de la profesión. Como coaches queremos apoyar a nuestros coachees a pensar bien - a no generalizar y no estereotipar. Deberíamos dar el ejemplo. Pero nadie es perfecto y a veces caemos en la trampa. Por ejemplo, cuando preguntamos: ¿Cómo debería coachear a un millennial?

 

Entonces, en la siguiente parte de este artículo vamos a romper más mitos sobre los millennials. Vamos a ver que no son tan diferentes de otras generaciones como se podría pensar. Además, nos vamos a dar cuenta de que son bastante heterogéneos como generación.

 

Más de eso en la segunda parte...

Fuentes:
Dimock, M. (2019) Defining generations: Where Millennials end and Generation Z begins, Pew Research Center
Lanzas, M. (2018) Generación Millennial: el fenómeno sociológico de la época. El Mundo, 14 de junio 2018.
Stein, Joel (2013) Millennials: The Me Me Me Generation, Time Magazine, May 2013
Twenge, J. M. (2006) Generation Me: Why today’s young Americans are more confident, assertive, entitled—and more
miserable than ever before. New York: Free Press.
Twenge, J. M. and Campbell, S. (2008) Generational differences in psychological traits and their impact on the workplace.
Journal of Managerial Psychology Vol. 23 No. 8, 2008 pp. 862-877.
Wetzel, E. et al. (2017) The narcissism epidemic is dead; long live the narcissism epidemic, Psychological Science.